Se mira al espejo. Sus labios rojos se
ven bastante bien; quizás porque destacan con su clara piel, o por
ese vestido de flores que se pone todos los veranos, que para ella es
como una tradición. Quién sabe.
Suena el timbre. Se dirige a la puerta
y la abre, es él. Lleva unos vaqueros y una camiseta de los Simpsons
antiguos. Perfecto, como siempre.
'Fea', le susurra. La chica sonríe, y
seguidamente también lo hace el chico al ver su sonrisa. Siempre le
hizo gracia sus paletas, una más grande que otra, pero adorables.
'Feísimo.' Esta le peina el flequillo y le besa en la mejilla.
Se cogen de la mano y se dirigen a la
estación. El tren saldrá en media hora.